
First Coffee
Una marca de café nacida en First Dates y una web que enamora antes de vender: el primer lote de precompra, vendido antes de abrir la tienda.
Una historia de amor con una marca dentro
Óscar y Ana tenían lo más difícil: una historia que nadie más puede contar y un café que se defiende solo. Nuestro trabajo era que la web hiciera lo mismo que ellos en persona, enamorar primero y vender después. La tienda todavía no ha abierto y el primer lote ya tiene dueño.

Óscar y Ana se conocieron en *First Dates*. Hubo química y, entre conversaciones, planes y muchas tazas, apareció algo más: las ganas de compartir el café que les había cambiado las mañanas. Como no encontraban uno que les convenciera del todo, decidieron hacerlo ellos. Tueste propio, en Granada, y un nombre que no necesita explicación: First Coffee.
Cuando llegaron a nosotros ya tenían lo que no se puede fabricar: una historia real, una identidad con muchísima personalidad —amarillo, morado y dos tazas enamoradas en la bolsa— y una comunidad que empezaba a moverse en redes. Lo que les faltaba era el sitio donde todo eso se convierte en ventas.
Y el reto no era pequeño. El café de especialidad en España es un patio lleno de marcas buenas, con presupuesto y años de ventaja. Entrar ahí con una tienda de plantilla habría sido presentarse a la primera cita con la camiseta del día anterior.

Una web que enamora antes de vender
La premisa del proyecto quedó escrita desde la propuesta: las redes enamoran, la web convierte. Óscar y Ana ya generaban atención; nuestro trabajo era que esa atención acabara en una bolsa de café en casa de alguien. Y después en otra, y en otra.
Por eso no hicimos un catálogo, hicimos un recorrido. El tono lo marca la propia marca —«Amor al primer sorbo», «Café de especialidad. Sin postureo. Con mucha química»— y cada pieza de la web resuelve una duda que en una tienda normal termina en abandono.
¿Y si no sé de café? Para eso está el *coffee match*: tres preguntas, cero respuestas incorrectas y, al final, un café con nombre y apellido. Es la versión digital de lo que hace un buen barista cuando alguien le pide «ponme algo rico».
¿Cómo lo preparo en casa? El Coffee Lab es una herramienta propia: calcula la receta para tu método, cuántas bolsas necesitas según lo que se bebe en casa y cuánto sale cada taza, y guarda tus recetas en un diario personal, sobre un backend privado que hemos construido para ello.
¿Y si me gusta? El club de suscripción ya se puede configurar: cuánto café, cada cuánto y con qué molienda. Porque el negocio de un tostador no está en la primera bolsa, está en la décima.
Y por encima de todo, una bandera: Fuck Torrefacto. La causa ya era de Óscar y Ana antes de la web; ahora tiene su propio manifiesto. Una marca pequeña no gana a las grandes pareciéndose a ellas, sino teniendo algo que defender, y un enemigo común —el café que se aguanta en lugar de disfrutarse— trabaja el posicionamiento en Google y en las respuestas de la IA mejor que cualquier anuncio.
Todo va desarrollado a medida en Next.js y vuela incluso con los datos del móvil, que era una de las prioridades de Óscar desde el primer día: la mayoría de esta web se va a ver con una mano, en la calle, entre un reel y otro.






Vendido antes de abrir
La tienda online todavía no ha abierto sus puertas: el primer tueste está en camino y la campaña de precompra, a punto de arrancar. Y aun así, este caso ya tiene el resultado que importa.
Antes de lanzar nada en internet, Óscar y Ana empezaron a enseñar la web en persona, móvil en mano, a sus clientes. La web hizo exactamente aquello para lo que la diseñamos: explicar el café sin aburrir, contagiar la historia y dejar claro por qué esta bolsa vale lo que vale. El primer lote de precompra está vendido entero, sin que la tienda esté siquiera abierta al público.
Es la mejor prueba de que una web no es un folleto: es la herramienta de venta que el cliente lleva en el bolsillo. Si enamora en la mano, enamora en la pantalla.
Ahora llega la parte que más nos gusta: la precompra, la campaña de lanzamiento, el contenido —con una estrategia de reels construida sobre su propia historia: «Somos Óscar y Ana y nos conocimos en First Dates»— y el club de suscripción a pleno rendimiento. Las cifras de crecimiento las publicaremos cuando estén medidas, como hacemos con cada caso de esta página.
Por ahora, el dato es este: una marca que aún no ha abierto su tienda ya ha vendido su primera producción. Eso no lo consigue una web bonita. Lo consigue una web pensada para vender.
Los resultados
La tienda aún no ha abierto, así que todavía no hay tráfico que enseñar. Lo que sí hay es un resultado que no necesita analítica.
Primer lote de precompra vendido entero
- Según
- pedidos cerrados por First Coffee con sus clientes, en persona
- Cuándo
- septiembre de 2026, antes de abrir la tienda online
- Qué lo movió
- web enseñada en el móvil: historia, coffee match, Coffee Lab y club de suscripción
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