El precio real de tu web, sin humo
Te contamos cuánto cuesta de verdad una página web en 2026, con rangos honestos por tipo de proyecto y sin la cifra bonita del anuncio.
Si has llegado hasta aquí buscando cuánto cuesta una página web, lo más probable es que ya hayas visto de todo: agencias que prometen webs por 199 euros y otras que te piden 12.000 sin pestañear. Y tú, en medio, pensando si te están timando o si simplemente no entiendes nada. Tranquilo: no es culpa tuya. Es que en este sector hay mucho humo. En Alture preferimos darte el número real, el que de verdad vas a pagar, no el de la captura bonita del anuncio. Vamos a ello.
De qué depende el precio de una página web
Una web no es un producto de catálogo con precio fijo, es más parecido a construir una casa: no cuesta lo mismo un estudio que un chalet, aunque ambos tengan paredes y techo. El precio de una página web depende sobre todo de estas variables:
- El número de páginas y secciones. No es lo mismo una landing de una sola pantalla que una corporativa con quince apartados.
- El diseño. Usar una plantilla genérica cuesta poco; un diseño a medida, pensado para tu marca y para que convierta, cuesta más (y rinde más).
- Las funcionalidades. Un formulario de contacto es barato. Un carrito de compra, reservas online o una zona privada de clientes, no.
- La tecnología. Una web montada en cinco minutos con un constructor visual no juega en la misma liga que una desarrollada a medida con código moderno.
- El contenido. Si tú entregas textos y fotos, ahorras. Si hay que redactar, fotografiar y traducir, eso se suma.
Por eso, cuando alguien te suelta un precio cerrado sin haberte preguntado nada, desconfía. Es como pedir presupuesto para una reforma por teléfono sin que nadie haya visto la casa.
Cuánto cuesta una página web según el tipo: rangos reales
Vamos con números. Estos son rangos honestos del mercado español en 2026 para un trabajo profesional, no para una chapuza. Tómalos como orientación, porque cada proyecto es un mundo.
Landing page o web de una página
Una sola página bien hecha, pensada para captar leads o presentar un producto concreto. Rango habitual: entre 500 y 1.500 euros. Es la opción ideal si estás empezando o lanzando una campaña.
Web corporativa
La clásica web de empresa: inicio, servicios, sobre nosotros, blog, contacto. Lo que la mayoría de negocios necesita. Rango habitual: entre 1.500 y 5.000 euros, según el diseño a medida, el número de idiomas y si lleva blog gestionable. Aquí es donde nuestro diseño y desarrollo web a medida marca la diferencia frente a una plantilla.
Tienda online (e-commerce)
Aquí el salto es grande, porque hay pasarela de pago, gestión de stock, fichas de producto, envíos e impuestos. Rango habitual: desde 3.000 hasta 15.000 euros o más, dependiendo del catálogo y la complejidad. Si tu negocio va a vivir de vender por internet, es una inversión, no un gasto. Te contamos cómo lo enfocamos en nuestra sección de tiendas online.
Por qué una web barata sale cara
Existen las páginas web baratas, claro que existen. Y a veces tienen sentido: si necesitas algo provisional para validar una idea, adelante. Pero conviene que sepas qué estás comprando cuando el precio es sospechosamente bajo.
Una web barata suele significar plantilla reciclada que han usado otros cien negocios, cero estrategia, textos genéricos y, lo peor, un rendimiento penoso. Una web lenta espanta clientes y Google la entierra en los resultados. Es como abrir una tienda preciosa en un callejón sin salida: da igual lo bonita que sea si nadie llega.
Y luego está el coste oculto: cuando esa web barata se queda corta a los seis meses, toca rehacerla entera. Has pagado dos veces. En Alture desarrollamos webs en Next.js que superan los 95 puntos en Google Lighthouse, lo que se traduce en carga instantánea, mejor posicionamiento y visitas que se quedan en lugar de huir. No es por presumir de tecnología: es porque una web rápida vende más.
Qué incluye un buen presupuesto de diseño web
Un presupuesto diseño web serio no es una cifra suelta en un email. Debería detallar exactamente qué te llevas. Cuando pidas presupuesto, comprueba que incluya:
- Diseño a medida adaptado a tu marca, no una plantilla disfrazada.
- Versión móvil perfecta (más de la mitad de tus visitas vendrán del teléfono).
- Optimización SEO de base para que Google te encuentre.
- Rendimiento y velocidad de carga, no solo que se vea bonita.
- Formación o panel para que puedas editar contenido sin depender de nadie.
- Soporte y mantenimiento claros: qué pasa después de entregarla.
Si un presupuesto no menciona nada de esto y solo pone "Diseño web: X euros", pregunta. La letra pequeña aquí no es trampa, es información que mereces tener.
Cómo pedir presupuesto sin equivocarte
La pregunta de cuánto cuesta hacer una web tiene una respuesta mucho más útil cuando das contexto. Antes de pedir presupuesto, ten claro tres cosas: qué quieres conseguir con la web (vender, captar contactos, dar imagen), cuántas secciones imaginas y qué funcionalidades concretas necesitas.
Con eso, cualquier agencia honesta puede darte una cifra ajustada en vez de un rango de andar por casa. Y un consejo: no elijas solo por precio. Elige por el equipo que entiende tu negocio y te explica el porqué de cada decisión. Una web es una inversión de años; ahorrarte 500 euros hoy para arrepentirte mañana es mal negocio.
Nosotros lo tenemos fácil de empezar. Antes de hablar de números, te ofrecemos una auditoría web gratuita: miramos tu situación actual, vemos qué necesitas de verdad y solo entonces te decimos el número real. Sin compromiso, sin humo y sin esa cifra bonita que luego se infla.
¿Listo para saber cuánto cuesta tu página web de verdad? Pídenos una auditoría gratuita y te damos un presupuesto honesto, claro y a tu medida. El primer paso no te cuesta nada; el siguiente, te lo decimos con el número real.



